Los Reggae Boyz, héroes jamaicanos
El mundial que se disputó en Francia en 1998 tiene muchas anécdotas y datos interesantes, pero por encima de todos está la historia de cómo la selección jamaicana, los Reggae Boyz, se clasificó para disputar su primer Mundial.
El Mundial de fútbol es el mayor acontecimiento deportivo del planeta, una competición que paraliza a un país entero para ver como once futbolistas llevan a cuestas las esperanzas de todo un pueblo, un acontecimiento que es capaz de unir diferentes clases y razas. En 1998 la competición volvía a Francia 60 años después y era el primer Mundial en el que iban a participar 32 selecciones nacionales. Gracias a estas modificaciones, países como Japón, la recién independiente Croacia o Sudáfrica que debutaba tras años de exclusión debido al apartheid, disputaron el Mundial de Francia. Por encima de todas las selecciones, una que representaba a una isla situada en el mar Caribe fue protagonista: Jamaica. Esta isla más conocida por la música de Bob Marley o por sus velocistas consiguió por primera vez en su historia que su selección de fútbol participara en la fase final de un Mundial, el de Francia 98. La tarea no fue fácil y vino de la mano del entrenador brasileño René Simoes. Simoes fue contratado por la Federación Jamaicana de Fútbol tras una gestión diplomática con el gobierno brasileño, que posteriormente accedería a pagarle el traslado y el salario. René accedió al cargo en 1994 con el objetivo de clasificar al equipo para la Copa del Mundo de 1998 pero no tenía un gran conocimiento de los jugadores jamaicanos ni una extensa lista para poder elegir. Tanto fue así que para poder confeccionar la selección tuvo que recurrir a un anuncio en Internet, donde solicitaba a todo jugador de fútbol nacido en Jamaica, con familiares o casados con una oriunda de dicha isla del Caribe, que se comunicasen con su persona en una página web que facilitaba. En la búsqueda se dio cuenta de que muchos trabajaban en los hoteles jamaicanos y de que en Inglaterra había seis veces más futbolistas que en la propia isla. Ante la falta de medios y de patrocinadores se inventaron un proyecto, “Adopte un jugador", que consistía en que una empresa patrocinara a un jugador específico y con el que atrajeron a multinacionales como Shell, Citibank y Burger King. Los Reggae Boyz disputaron la Concacaf con un equipo de primer nivel y con la dirección de René Simoes lograron la tercera plaza que, por primera vez en su historia, los llevaba a una fase final de un Mundial. El hito merecía un reconocimiento, tanto que el presidente de Jamaica decretó día de fiesta. Ese mismo año el combinado jamaicano fue, además, campeón de la Copa Caribe que no conseguía desde 1991. Ya en el Mundial quedó encuadrado en el grupo H con Japón, Argentina y Croacia. Como era de esperar el combinado jamaicano no se clasificó para los octavos de final ya que acabaron terceros por detrás del combinado albiceleste y de Croacia. Su participación acabó en la primera fase pero lo hizo con un sabor a victoria inmejorable, ya que en la última jornada, ante Japón, consiguieron su primera y hasta hoy única victoria en un Mundial, derrotando a Japón por 2-1. Jamaica terminó vigésimo segunda. Desde entonces no han vuelto a disputar una fase final de un Mundial pero el sabor a victoria que les dejó Francia 98 no lo olvidarán nunca.
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